Si fuera por mí, cariño te miraría todos los días aunque fuera de lejos, tienes una risa por la que moriría, una aturdidora, jovial, despreocupada y adictiva risa, mi amor, vivo por ese sonido, daría lo que fuera por ser yo quien ayudará aquel manjar.
¿Como explicar que me haces feliz y me haces llorar al mismo tiempo?
No quiero ser como el resto, jamás ha sido esa mi intención.
¿Qué opciones tengo? ¿Qué opciones me das?
El pecho se me oprime y pierdo el apetito.
¿Será que estoy enamorada?
¿Sería posible ser cautivada poR aquel muchacho de los ojos tornasol?
Solo bastó con que fuera él mismo para caer sin vuelta atrás, sólo bastaron unos cuantos versos y unas cuantas palabras para descubrir su verdadera esencia, esa que está escondida debajo de playeras negras y guitarras acústicas, debajo de un cigarrillo y muchas Stellas Artois.
Si supiera la fórmula para despejar esta ecuación no estaría en mi habitación escribiendo estos versos.
El corazón me dice que detrás de todo esto tenemos cada quien un hijo rojo en el meñique que conduce a, mismo lugar.
¿Dónde y cuándo llegará esa ocasión?
J.J
No hay comentarios.:
Publicar un comentario