Sintiendo cosas que no hay poder humano o sobrenatural que
te haga poder expresar correctamente, a las palabras se las lleva el viento, a
la música se le baja el volumen, la poesía pocos la entienden y la pintura
termina manchando las paredes, se siente vacío, se siente un gran agujero en el
pecho que subir el Everest y gritar lo que estás pensando no llena lo que
quieres expresar, no alcanza al número de personas a las que quieres llegar,
después de tanto analizar, te das cuenta que las cosas que causaban vacío por
no poderlas decir a los demás perdieron sentido puesto que eran cosas que
solamente tú quieres recordar y tener grabado en la piel, cosas que las
personas no entenderían, cosas que tal vez significaban basura, cosas que solo
el llevar bajo la piel pueden alcanzar un descanso al corazón.
Puedes decir muchas palabras, pero el día que mueras no te
llevaras contigo ninguna de ellas más que las que están bajo tu piel.
¿Quién va a rescatarme en el infierno cuando esté en él y no
tenga descanso eterno?
Dicen que el dolor causa felicidad y no hay nadie que lo
pueda comprobar mejor que quien se dejó una marca permanente de tinta bajo su
piel, aquel artista incomprendido que no necesita del propio arte para poder
expresarse, basta su cuerpo y su energía para querer dejar marcada una historia
de su vida.
Peace of mind... La leyenda, el lema, mi filosofía, por lo
que moriría y por lo que sigo viva, y no bastaba por recordarlo al despertar o
con escribirlo en cada superficie en donde se me permitía, empecé a necesitar
gritarlo, empecé a sentir mis labios secos al tratar de pronunciarlo, no era
suficiente y comprendí que lo que necesitaba era tatuarlo.
¡Que locura! Exclamaron algunos, ¡Vas a arrepentirte!
Dijeron otros, y mientras ellos hablaban, yo tarareaba pensativa aquella
canción que me daba todo lo que necesitaba cada vez que por alguna razón la
vida me hacía una mala pasada, me encontraba tirada sintiéndome vacía, no fue
fácil, pero fue rápido el amor que
llegué a tenerle, y es indescriptible lo que tres palabras pueden hacerle a una
persona, pero es mi fuente de inspiración, es lo más preciado que tengo y es
por lo que armaría una guerra si se me fuese quitado.
Peace of mind. ¿Dolió? Si lo hizo, dolió como cualquier
caída, cualquier corazón roto o cualquier inyección, pero también me causó
felicidad de un modo descomunal, me hizo sonreír como pocas cosas me hacen
hacerlo y me hizo volver a soñar, tanto, que el dolor que estaba en mi alma que
era más fuerte que cualquier huracán, como si fuera un hechizo, desapareció,
aquel vacío se fue, y aquella necesidad de jalar el gatillo a cada rato se
volvió simplemente una filosofía.
El dolor con dolor desaparece y una palabra puede dejar
tantos estragos, pero ahora la frase que marca mi piel será mi más hermoso recordatorio
de la razón por la que aun camino y puedo disfrutar del pasto en mis pies.
Aquella leyenda podrá ser para todos una frase sin sentido
pero sin duda alguna para mi merecía la pena no dejarla morir como mueren todas
las palabras y no desvanecerse como se desvanecen los sueños, es para mí lo
suficientemente importante para querer llevarla hacia donde sea que me depare
la muerte.
7/Marzo/2014
Just Jane