martes, 6 de septiembre de 2016

200 días sin ti...

No es la solución

Crees que al irte estás tomando la mejor decisión pero te equivocad, al irte me dañas, me rompes por dentro, duele tanto que parece que mis órganos han dejado de funcionar, pienso en mil cosas que hice mal, pienso en un millón de hubieras que no tienen solución. Parece que no me conoced, soy fuerte, hubiera podido aguantas todas las filas que hubieras querido tener, tal vez no las hubiera ganado todas pero hubiera sido mejor que el saber qué has partido.

Soy fuerte, entiéndelo, pero como esta he tenido que llorar otros mil adioses, he tenido que soportar ver a quienes quiero ser miserables con personas que pensaban querer, he visto a quienes amo en la ruina y tener que callar todo lo que hubiera querido gritar.
No se lo que estás pensando en este momento, no sé si fuiste por fin valiente para darle fin a esta agonía, no sé si soy cobarde por querer seguir teniéndote allí aunque duela, aún con la farsa pegada en cada una de las palabras.
Estas haciéndome trizas, estás acabando conmigo, estoy hundiéndome entre mierda y todo por tu inesperada partida.
Todos los días me atormenta tu promesa de que regresarías pronto, la ingenua niña dentro de mí quiere creer que no serías capaz de romper aquel pacto.
¿Qué te está pasando? ¿Qué me pasa a mi? Eres un ciclo que no debía acabar así, crecí contigo y me fui sin ti y aún hay tantas cosas en mi cabeza que me recurran a ti.
Mi mundo necesita más canciones que alimenten su espíritu.
Mi corazón necesita de tus palabras para volver a latir.

Soy fuerte, hubiera aceptado cualquier argumento del porque no debías estar aquí, hubiera aceptado cualquier discurso de mentiras, de diversión, de entretenimiento, de identidades diversas o matrimonios forzados.
Como los grandes necesito explicaciones, necesito por fin ver el vaso medio lleno.
Hubiera soportado todo menos este absoluto que ahora envuelve tu nombre.
Soy fuerte y puedo soportar todo el daño que me infringes excepto esta indiferencia que está acabando conmigo.


J.J 

viernes, 2 de septiembre de 2016

Y te dejo ir

Hoy te dejé ir, pero no te confundas, aún te quiero como la primera vez, a pesar de todo el daño y los malos ratos; simplemente hoy me di cuenta que tú y yo somos como dos líneas que se topan una vez y no se vuelven a encontrar jamás.

Has sido durante toda mi vida el amor idealizado en el que se cree desde pequeña, que si hubiera ocurrido, no sé cuál de los dos acabaría más destrozado.
Años y años confíe en tu amor, creí que existía, creí que me querías, que me querías tanto que querías protegerme de tu misma agonía, que ingenua fui, que terrible mentira, pero ahora, mirándote como te encuentras, como te vas desgastando año tras año, no sé si te encuentras en una terrible e irreparable depresión o eres la viva imagen del diablo que disfruta que se acerquen a él solo para verlos arder, que se jacta de su propia bondad y te envuelve para arrastrarte  y luego empujarte por el abismo.
Tal vez muchos años te creí, tal vez durante mucho tiempo vi en tus ojos lo que nadie más podía reconocer, tu dulzura, dolor y a un pequeño niño asustadizo de la vida, asfixiado de sus propias penas que no sabia como pedir auxilio; pero mientras más te miro mi querido amor. ¿Dónde ha quedado todo aquello? ¿En qué armario lo has metido? ¿En qué parque lo has enterrado?

Eres todo lo que más temo, tu reflejo podría petrificarme, volverme piedra y siempre pensé que tú ibas a poder curar todos mis males pero en vez de eso, estar cerca de ti reviviría mis peores pesadillas, incluso las que nunca he tenido.
Un hombre que viene a mi solo para satisfacer su deseo carnal, que me ve como un león mira a un indefenso ciervo. ¿Crees que puedes absorber toda mi inocencia? No puedo negar que aquel pensamiento me produce una enorme paradoja pero por más enamorada que estuve de ti, jamás me convertiste en una estúpida y tus intenciones nunca fueron sinceras, jamás quisiste de mí nada que fuera capaz de darte.
El amor incondicional, el amor ciego, la esperanza, la confianza y el que siempre creyera en ti no fueron motivo para que quisieras algo bueno de mi.
Ahora puedo verlo con tanta claridad que fácilmente hace que se estremezca cada centímetro de mi piel, vives alrededor de pura miseria y aunque te ame, no podría soportar que me arrastraras contigo, tengo muchos planes a futuro y mientras tú vas por la vida engañado disfrutando del 420, tu mundo se cae en mil pedazos y tarde o temprano tus cuatro paredes no te abrigaran más, tu cascarón va a romperse y no tengo idea de lo que tenga que pasar pero espero que no sea muy tarde y que aún la soga sea suficientemente larga y alcance a sacarte del pozo en el que estás sumergido.

Lamento decirte esto, lamento que tenga que ser así, no me arrepiento por los años en los que apostaba todo por ti, no me disculpo por tantas palabras con las que te defendí, las personas cambian y no soy más la pequeña cegada por aquel gran amor que nunca me pudiste dar, no estoy imposibilitada ante aquel cuervo que me quería robar la juventud.
De mis ojos se ha caído el velo que los cubría, te has ocupado de eso, con cada una de las decepciones, de las mentiras, de las ilusiones y de tu cínico comportamiento, y por más, aunque quiera lucir fuerte y dura, me entristece y me duele y podría acabar con mi cordura pero no busco culpables y no te señalo responsable, pero lo he dicho y lo vuelvo a repetir, porque dejarte ir no quiere decir que te quiera menos pero como esa dulce canción, sólo sabré que te amo si te dejo ir... Y te dejo ir.


J.J

"Un bloqueo de escritor"

Un preámbulo...

Estoy sedienta de escribir tantos y tantos pensamientos aglomerados; es tan frustrante tener algo en la punta de la lengua y que se deslice como agua por tu garganta, pero como todo en la vida: la sangre llama y en este caso era la tinta que a gritos me pedía volver a ella. 

Un bloqueo de escritor no es más que ideas acumulándose  sin que te des cuenta en la espera del momento justo para poder explotar, casi no puedo dejar de pensar y es casi una maravilla que por fin mi cabeza haya podido acomodar ideas para sacarlas a relucir. 

Pido mil disculpas de antemano a todo aquello quien se quedó con ganas de algo nuevo y no vio la hora para que haya más de los absurdos versos que suelo hacer.

Pero he vuelto y estaré aquí acompañándoles a lo largo del túnel al que yo llamo el baúl de Jane. 



J.J 🖋