Has sido durante toda mi vida el amor idealizado en el que se cree desde pequeña, que si hubiera ocurrido, no sé cuál de los dos acabaría más destrozado.
Años y años confíe en tu amor, creí que existía, creí que me querías, que me querías tanto que querías protegerme de tu misma agonía, que ingenua fui, que terrible mentira, pero ahora, mirándote como te encuentras, como te vas desgastando año tras año, no sé si te encuentras en una terrible e irreparable depresión o eres la viva imagen del diablo que disfruta que se acerquen a él solo para verlos arder, que se jacta de su propia bondad y te envuelve para arrastrarte y luego empujarte por el abismo.
Tal vez muchos años te creí, tal vez durante mucho tiempo vi en tus ojos lo que nadie más podía reconocer, tu dulzura, dolor y a un pequeño niño asustadizo de la vida, asfixiado de sus propias penas que no sabia como pedir auxilio; pero mientras más te miro mi querido amor. ¿Dónde ha quedado todo aquello? ¿En qué armario lo has metido? ¿En qué parque lo has enterrado?
Eres todo lo que más temo, tu reflejo podría petrificarme, volverme piedra y siempre pensé que tú ibas a poder curar todos mis males pero en vez de eso, estar cerca de ti reviviría mis peores pesadillas, incluso las que nunca he tenido.
Un hombre que viene a mi solo para satisfacer su deseo carnal, que me ve como un león mira a un indefenso ciervo. ¿Crees que puedes absorber toda mi inocencia? No puedo negar que aquel pensamiento me produce una enorme paradoja pero por más enamorada que estuve de ti, jamás me convertiste en una estúpida y tus intenciones nunca fueron sinceras, jamás quisiste de mí nada que fuera capaz de darte.
El amor incondicional, el amor ciego, la esperanza, la confianza y el que siempre creyera en ti no fueron motivo para que quisieras algo bueno de mi.
Ahora puedo verlo con tanta claridad que fácilmente hace que se estremezca cada centímetro de mi piel, vives alrededor de pura miseria y aunque te ame, no podría soportar que me arrastraras contigo, tengo muchos planes a futuro y mientras tú vas por la vida engañado disfrutando del 420, tu mundo se cae en mil pedazos y tarde o temprano tus cuatro paredes no te abrigaran más, tu cascarón va a romperse y no tengo idea de lo que tenga que pasar pero espero que no sea muy tarde y que aún la soga sea suficientemente larga y alcance a sacarte del pozo en el que estás sumergido.
Lamento decirte esto, lamento que tenga que ser así, no me arrepiento por los años en los que apostaba todo por ti, no me disculpo por tantas palabras con las que te defendí, las personas cambian y no soy más la pequeña cegada por aquel gran amor que nunca me pudiste dar, no estoy imposibilitada ante aquel cuervo que me quería robar la juventud.
De mis ojos se ha caído el velo que los cubría, te has ocupado de eso, con cada una de las decepciones, de las mentiras, de las ilusiones y de tu cínico comportamiento, y por más, aunque quiera lucir fuerte y dura, me entristece y me duele y podría acabar con mi cordura pero no busco culpables y no te señalo responsable, pero lo he dicho y lo vuelvo a repetir, porque dejarte ir no quiere decir que te quiera menos pero como esa dulce canción, sólo sabré que te amo si te dejo ir... Y te dejo ir.
J.J
No hay comentarios.:
Publicar un comentario