Estaba escuchando música como es costumbre en mí,
infinidad de sonidos a través de mis oídos que aclaran mis ideas para poder
pensar mejor junto con algunos juegos de destreza mental que sirven para matar el
tiempo cuando accidentalmente se coló en
mi lista de reproducción una vieja canción que como máquina del tiempo me hizo
volver al pasado, a ningún momento con exactitud pero a tantos precisos
recuerdos, se sintió como una ráfaga de viento que llega en un momento desprevenido
o cuando una ola de mar te azota y te arrastra hacia la orilla, sentí una vieja
sensación y humedad ante mis ojos, fuertes palpitaciones en el pecho y un nudo
en el estómago, había pensado tanto y en tantos recuerdos, lamentándome no
haber disfrutado ciertas ocasiones y queriendo regresar a ciertas épocas,
rogando me volviera a suceder algo para poder atesorarlo que olvidé a mi
compañero infinito: el tiempo; parpadeé varias veces, apagué la música y me
senté a mirar como las aspas del
ventilador daban vueltas y vueltas, entonces es cuando sentí por primera vez un
yunque que caí en mi cabeza a gran velocidad con una leyenda pegada en el
frente que decía: ”hace más de 5 años”.
Cierro los ojos y puedo oler de nuevo mi antiguo cuarto
mientras se mezcla con mis viejas preocupaciones, un lejano vistazo hacia atrás
puedo contemplar a una pequeña yo con unos centímetros menos y unos kilos de
más con un cabello corto y rizado y una
sonrisa más blanca hablando horas por teléfono y riendo sin motivo alguno,
bailando y cantando con desinhibición y con tantos sueños amontonados en nubes,
pilas de revistas y posters pegados, puedo reírme de cosas que me asfixiaban en
ese momento a las que creía nunca iba a llegarles una solución y aunque no fui
tan astuta para ponerles un alto los años pasaron y pasaron y sirvieron como un
buen colchón para amortiguar tanto daño, decepciones, llantos y tristezas que
pueden ahogarme en una botella llena de adolescencia.
Cuantos momentos que no voy a poder atrapar ni con una
red hecha de oro, cuantos años que creí no pasarían, cuantos sentimientos que
creí nunca se esfumarían, detengo el tiempo y puedo oler tanta inexperiencia y
tantas realidades alternas llenas de recuerdos de mi infancia, juguetes tirados
y sonrisas genuinas, puedo sentir un ambiente diferente al que tengo en este
momento, perdida ajena a la crueldad del mundo, con estrepitosos sonidos y
nunca ningún sentimiento de vacío, nada era capaz de acongojar mi alma, nada
era imposible y los años no pasaban, esa bella falsedad que perdemos con el
tiempo, ¿Cómo es posible después de tantas cosas no poder vuelto a sentir lo
que siente un joven cuando puede comerse al mundo como una manzana, dulce, jugosa
y enorme?.
Just Jane