Nunca he conocido que es la traición, jamás alguien quien yo he querido ha hecho sangrar mi espalda clavándole una daga, suelo saber escoger a las personas correctas en el momento perfecto, pero algo que me entregó la vida me fue arrebatado por ella misma, algo peor que la traición, la única persona que me importaba en el mundo y quien apostaba las cartas por mi, esta perdida, se asemeja tanto a que quien mas ames te arranque el corazón, la vida que juega con uno sin importar que tan jodido estés, y ahora que soy mayor, puedo comprender cuanta falta me hace la única persona a la que pude confiarle todo.
Siendo una niña no imagine lo que se me pondría en el camino al intentar crecer, siendo una niña no valoraba la mina de oro frente a mis ojos ni los fuertes simientes que atesoraban mi árbol.
Ahora después de tantos años puedo ver con claridad aun con los ojos abiertos su imagen dentro de mis pupilas, sentado en la mesa del comedor con una pequeña radio desarmada, escuchando música de los años 30, me puedo reflejar en sus gafas y siento el amargo y ahora dulce aroma a café recién hecho y a unos cigarros benson dorados, inhalo para inundarme del olor que me transportan a aquella época con esencia a aceite por una mañana haciéndole arreglos a aquel preciado y adorado auto color gris, puedo mirar su sonrisa y aquellos dientes gastados con el tiempo que se alegraban con tan solo verme, la voz áspera y las manos vividas de una vida llena de tragedias y alegrías.
Me reflejo en sus anteojos, el eco de su voz retumba en mis oídos, siento que está a mi lado, el llanto que ahora me acongoja es ensordecedor pero sus recuerdos y sus oscuros y apagados ojos cafés enmarcados por la redondez de unos lentes me sonríen y las imágenes se esbozan dentro de mi alma y puedo sentir sus brazos que me calman.
¿Por qué te fuiste? Mi mente no comprende porque no puedes ser eterno y tomarme de la mano hasta el día en que mi cuerpo por la edad se desvanezca.
Después de tu partida, tus alas hicieron de ti mi ángel protector, vuela hasta la luna, eres mi fan numero uno quien entregaba su vida hiciera lo que hiciera, animándome como nadie en la vida, que desgarrador sentimiento el que no me puedas ver ahora, soy mas grande, puedo conversar mas y sin duda creerías en mi dijera lo que dijera.
¿Por qué tuviste que partir? Como nadie en la vida entiendes mis alegrías y consuelas mis tristezas, tienes el poder de curarme sin conocer mis enfermedades y aun en los momentos de llanto, en donde se que te has ido, puedes arrancarme una sonrisa y hacerme recordar la simplicidad de los asuntos, aun el más complicado para mi, siempre, y en cada segundo tenía una solución para ti.
¿Por qué tuviste que envejecer? Eres el que acompañaría mis aventuras y no juzgaría mis hechos, el mediador, el justiciero y la almohada que amortiguaba cada una de nuestras caídas, y aun, a pesar de que no estas físicamente, puedo recordar aquel dolor que te aquejaba y por el que nunca te acongojaste, y ese mi querido angel ha sido el mayor de los ejemplos de valentía, de paciencia, benevolencia, unión, sabiduría, felicidad.
Mi héroe, mi confidente, mi ejemplo, mi vida y por quien volteria el mundo entero por escuchar tan solo una vez más de su dulce boca: "Mi Muquequita", mi todo que yase en algún lugar flotando en el cielo, mi abuelito.
Just Jane
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