sábado, 9 de mayo de 2015

¿Cuántas veces no huimos?


¿Cuántas  veces no hemos huido de los problemas? Cuántas veces somos cobardes y no queremos mirar la realidad de lo que pasa a nuestro alrededor, ¿será que esa sea la realidad del hombre? O ¿será simplemente que esa es mi propia realidad?

Tal vez estoy destinada a no ser feliz o puede que sea solo mi subconsciente traicionero.

Nadie puede entender lo que siento, igual, nadie puede saber exactamente, a veces suelo debatir con mi cabeza por horas mientras la noche transcurre tratando de ganarle a mis pensamientos y me deje saber qué es eso que en verdad siento, por ahora, por ahora no lo sé, sólo sé que tengo miedo, y pese a que suene trillado, esta vez sí que tengo miedo al amor, para cualquiera es común, corriente y un cliché, pero es que cuando eres yo, cuando eres esta persona con cuatro letras, te das cuenta de las cosas; te das cuenta que al mirarte al espejo hay una persona jodida, llena de temor, inseguridad y decadencia, detrás del espejo hay alguien que tiene miedo a que la veas justo como ella se ve, no quiere que sepas que tiene el corazón roto y fragmentado, no quiere que sepas que sueña con no alejarse de ti, que sueña con hacer para ti lo que mejor sabe hacer y que al fin  cada letra tenga un dueño en vez de naufragar por las saladas aguas de la soledad y la carencia, esta persona que solo quiere poder amar sin ser el único corazón enamorado, que se muere por tener quien adorar entre sus letras, pero que es tan insegura y tan inexperta que tiene miedo.

Qué fue lo que causó todo esto? Crecer es una opción, darse cuenta de la inmensidad del mundo y la insignificancia de uno mismo, darse cuenta que aquí se está solo, que no hay nadie más a tu lado, que la soledad y la sociedad son un feroz León dispuesto a atacar a su presa justo en el momento que la oveja se encuentra débil.

No es tan difícil de entender pero es algo que con los labios jamás podré explicar.

 Le tengo miedo a la realidad, el compromiso, a la sociedad, a las personas, a la responsabilidad, al crecer…
Me tengo miedo a mí misma y es allí cuando me pregunto... ¿Cuántas veces no huimos de nosotros mismos?
Just Jane.

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