Muros retumbando en el compás del reloj, suenan sin parar marcando latidos, uno... dos... tres.
Salones vacíos, escucho mi voz, resonando sin dejarme salir.
Las ventanas heladas llenas de frío y el viento asomado como una avalancha; parece imposible poderse vivir.
Los pisos mojados bañados en lágrimas, se resbalan recuerdos, se limpian memorias.
Luces parpadeantes tratando respirar,
¿Me será posible alguna vez escapar?
Y muy a lo lejos con el eco del cuerpo se vislumbra una sombra, se ve una niña, se ve asustada, ¿está perdida o está concentrada? ó ¿será su interior que la tiene atada?
Just Jane.
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